por alberto_alm el Mar Mar 11, 2008 3:47 pm
Invasor es un caballo PRE de 18 años de edad, tordo, propiedad de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre (REAAE) y marcado con el hierro del jerezano Álvaro Domecq Romero.
Su jinete es Rafael Soto, jinete de la REAAE y del equipo Olímpico Español. Invasor es, en cuanto a títulos en doma clásica conseguidos, el mejor caballo PRE de todos los tiempos. Ha conseguido un palmarés increíble, entre los que se destacan la medalla de bronce en los JEM de Jerez 2002; plata por equipos en el Campeonato de Europa de Donaeuschingen 2003; 4º puesto, por equipos Campeonato de Europa de verden 1997; 1º puesto en el K. G. P. C. D. I. de Shoten y Copenhague 1996; bronce por equipos en Atenas 2004 y medalla de oro en el Campeonato de España 2004 en Jerez. Es sin duda alguna, el caballo PRE más laureado de la Doma Clásica.
Invasor destaca por ser un caballo sereno, equilibrado y de gran corazón, pero sobretodo por sus envidiables movimientos elevados y sus piruetas al galope.
Desde finales de 2004 venía arrastrando una cojera que iba en aumento. El equipo veterinario de la Federación Hípica Española, liderado por José Simo, le diagnosticó un tumor dentro de su casco delantero derecho. Se intentó mantenerlo en la competición con tratamientos de herrajes ortopédicos hasta los Campeonatos Europeos 2005 pero, Invasor no pudo mantenerse en la competición porque su cojera no se lo permitía. Se decidió retirarlo temporalmente e intervenir y extirpar el tumor.
Bajo la atención de los doctores Gaspar Castelijns y Miguel Valdés se le extirpó el tumor en el hospital La Equina de Manilva y se sometió a un tratamiento de quimioterapia para otro tumor que tenía en su cola. Tras un mes y medio de internamiento Invasor volvió a poder trotar con total comodidad y soportó el tratamiento casi sin pérdida de peso ni decaimiento. En el mes de noviembre 2005 comenzó un entrenamiento suave y en el mes de febrero estuvo preparado para sus primeros compromisos internacionales que le sirvieron de preparación para el próximo gran compromiso internacional, los Juegos Ecuestres Mundiales de Hagen 2006.
Yo lo he visto en vivo en muchas competiciones como por ejemplo en Jerez 2002 y siempre me ha puesto los pelos de punta. En 2006 fue su currículum lo que dio comienzo a su despedida en una de las pistas del Sicab, mientras salían los jinetes de la REAAE y otros destacados de la doma clásica española (Juan Antonio Jimenez, Beatriz Ferrer-Salat, Juan Matute, Rafael Ortiz Alcalá Zamora, J. Antonio García Mena , etc.) para hacerle pasillo. La ovación tanto para Rafael como para Invasor fue admirable.
Y como no podía ser de otra forma, la despedida fue una Kür. Y Rafael estuvo como es habitual en él en las pruebas artísticas, en total complicidad tanto con el público con el caballo.
Los aplausos del final, después de la línea central a ese buenísimo passage, hicieron que el pabellón se viniera abajo. Y mientras una voz en off se despedía con las palabras Gracias por tus hazañas y hasta siempre Invasor, el pabellón se quedaba a oscuras con un solo foco iluminando a ese tordo español que tanto ha conseguido.
Nos puso la carne de gallina cuando hizo el paso español en Sidney, cuando le aplaudieron antes de terminar la kur en Atenas y cuando nos despidio en Sicab.
Para mí, sin duda el caballo más emotivo de España.