por La_U el Vie Abr 04, 2008 9:21 am
Silver, yo no busqué el caballo, me buscó el a mí, jeje. Yo puse un anuncio en la web de alvarez diciendo que buscaba un perla a un precio razonable. Me llegaron muchas opciones. Perlas lusitanos de brasil por el módico precio de 40.000 euros (si, habéis leído bien, cuarenta mil!!), alguno que otro por unos 10.000 y el de 3.000 que me he comprado. Fui a verlo un poco desconfiada, porque los precios solían ser más caros, y le hice una revisión veterinaria supercompleta. El caballo venia de un pueblo, y cuando lo compraron sus anteriores dueños estaba esucuchumizado. Les costó cuatro perras, y ahora lo vendían por el precio aproximado que les costó el domador.
De todas formas, cuando anduve buscando, solía entrar muy a menudo en milanuncios.com que te da la facilidad de buscar por palabras, y puedes buscar directamente perlas (palomino, isabelino). Ahí hay buenas ofertas, y si te aseguras de que el caballo está bien, los puedes sacar por un buen precio. En concreto estuve mirando uno Há que vendían por 2800 con transporte incluido, un perla muy clarito y bastante alto (1,60), porque los perlas es raro que pasen de 1,57. Al final no lo cogí porque estaba entero y había montado yeguas, y pensé que me podría dar problemas... Pero vamos, si miras ahí, sin dejarte llevar solo por el anuncio puedes encontrar cosas buenas.
También miré un par de yeguadas de capas especiales, y pregunté a tratantes de lo que disponían. Si te decides por un bayito o un perla, y no sabes donde buscar me dices, y te echo un cable (proque hable con unos pocos ganaderos, y todo eso....)
Eso sí, el mío es chiquitín. Mide 1,55. Yo mido 1,62 pero me va perfecto. No da sensación rara al verlo.
Y ya para el resto: se llama Argos. Es un cruce de portugués con árabe, de 7 añitos pero tiene mucho de árabe y es espectacular verlo en la pista galopando con la cola levantada. Es muy sociable, y le da la tabarra a su vecino de cuadra para que le haga caso. Es mansito, pero con carácter (lo traerá de la parte árabe), y tiene una mirada de ternura que ha dejado a todo el picadero embobado (joé, soy peor que una abuela con su nieto). En cuanto tenga un ratito en mi casa, os pongo alguna foto.